JOSÉ HERNÁNDEZ Z
En lo que va del año, el empleo de manera global -considerando lo formal e informal- ha perdido más de 400 mil plazas
La ocupación cayó en casi 402 mil personas de enero a septiembre, primera contracción para ese periodo desde 2020; el empleo formal apenas creció en 24 mil 942 plazas.
El mercado laboral mexicano atraviesa en 2026 su mayor deterioro para un periodo enero-septiembre desde la pandemia, luego de que la población ocupada disminuyó en casi 402 mil personas, una contracción que refleja la debilidad en la generación de puestos de trabajo y la incapacidad del empleo formal para compensar las pérdidas en la informalidad.
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De acuerdo con el Departamento de Análisis de Banco Base, con cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), entre enero y septiembre de este año el número de personas ocupadas cayó en 401 mil 992.
Se trata de la primera disminución para un periodo similar desde 2020, cuando se perdieron 4.84 millones de empleos, y de la mayor contracción para esos nueve meses desde 2014, año en que la ocupación retrocedió en 632 mil 697 personas.
El reporte advierte que, aunque durante algunos años también se registraron retrocesos en el empleo informal, estos fueron compensados por un mayor crecimiento de la ocupación formal. En 2016, por ejemplo, el empleo formal aumentó en 1.03 millones de personas, mientras que en 2022 creció en 761 mil.
La situación es distinta en 2026. Durante los primeros nueve meses del año, el empleo formal apenas sumó 24 mil 942 personas, mientras que la ocupación informal disminuyó en 426 mil 934. El avance de la formalidad fue insuficiente para contrarrestar la pérdida de ocupación total.
Para Banco Base, este comportamiento evidencia que la reducción de la informalidad no necesariamente representa una mejora del mercado laboral, pues en esta ocasión estuvo acompañada de una disminución del número de personas ocupadas, en lugar de una transición masiva hacia puestos formales.
El deterioro también se reflejó en septiembre, cuando la población ocupada disminuyó en 718 mil personas respecto a agosto, para ubicarse en 59.98 millones. La caída se concentró en la informalidad, que perdió 847 mil 102 personas, mientras que el empleo formal registró un incremento de 129 mil 130.
En ese mismo mes, la población económicamente activa se redujo en 844 mil personas, hasta alcanzar 61.74 millones. Aunque la tasa nacional de desocupación bajó de 3.01 a 2.85 por ciento en cifras originales, el descenso estuvo acompañado de una reducción tanto de la ocupación como de la población que participa en el mercado laboral.
Con cifras ajustadas por estacionalidad, la tasa de desempleo nacional pasó de 2.71 por ciento en agosto a 2.63 por ciento en septiembre, su nivel más bajo desde abril de 2026. Sin embargo, la tasa de desocupación urbana aumentó de 2.97 a 3.05 por ciento, una señal de que el comportamiento del mercado laboral no fue uniforme.
La informalidad laboral también retrocedió en septiembre, al pasar de 55.04 a 54.29 por ciento, su menor nivel desde enero de 2025, con 32.56 millones de personas en esa condición. No obstante, la disminución estuvo relacionada con la pérdida de ocupación informal y no con una expansión suficiente de los puestos formales.
Por su parte, la ocupación en unidades económicas del sector informal cayó durante el mes, luego de alcanzar en julio su nivel más alto desde que existen registros. Aun así, este indicador se mantuvo por encima del observado en septiembre de 2025, y la población ocupada en ese sector registró un crecimiento anual de 323 mil personas.
El reporte señala que esta persistencia apunta a que, ante la falta de oportunidades en el sector formal, parte de la búsqueda de ingresos continúa desplazándose hacia unidades económicas informales, caracterizadas estructuralmente por una menor productividad.
Así, la caída acumulada de la ocupación y el escaso crecimiento del empleo formal colocan a 2026 como el año de mayor debilidad laboral para el periodo enero-septiembre desde la crisis sanitaria, con un mercado incapaz de generar suficientes puestos de trabajo para compensar las pérdidas registradas en otros segmentos.