JOSÉ HERNÁNDEZ Z
David Martínez Guzmán, socio de Televisa y dueño de Fintech, busca entrar al mercado móvil mexicano con la compra de AT&T por 2 mil millones de dólares, esto tras ampliar su poder en Argentina frente al magnate de América Móvil
Luego de consolidar su presencia como líder en el negocio de las telecomunicaciones de Argentina, el empresario regiomontano David Martínez Guzmán se prepara para un nuevo round con Carlos Slim, ahora en México, donde su fondo Fintech Holdings y Grupo Televisa acordaron adquirir la operación de AT&T por 2 mil millones de dólares.
La transacción, anunciada esta semana, representa un movimiento estratégico para el inversionista conocido como el “fantasma” de Wall Street, debido a su bajo perfil público, y abre la puerta a una nueva disputa por el mercado de telefonía móvil mexicano, dominado por América Móvil, de Slim.
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El acuerdo contempla que Televisa y Fintech tengan cada una 50 por ciento de la operación mexicana de AT&T, una vez que la compraventa reciba las autorizaciones regulatorias y se concrete, previsiblemente, durante el primer trimestre de 2027.
Al cierre de 2025, AT&T México contaba con 24.7 millones de suscriptores, ingresos por 85 mil 400 millones de pesos y una utilidad operativa de mil 400 millones de pesos. Con su incorporación, Televisa ampliará su presencia más allá de la televisión de paga, el cable y el internet para entrar de lleno al negocio móvil.
La operación coloca a Martínez en una posición relevante para disputar clientes y servicios a Slim, quien construyó con América Móvil el principal grupo de telecomunicaciones de América Latina.
EL ANTECEDENTE ARGENTINO
El enfrentamiento entre ambos empresarios no es nuevo. Desde 2017, Martínez comenzó a ganar terreno en Argentina mediante su participación en Telecom y Cablevisión, vinculada al Grupo Clarín, un conglomerado de medios y telecomunicaciones con amplia influencia en ese país.
La convergencia entre redes fijas, telefonía móvil, internet y televisión de paga abrió la posibilidad de integrar negocios que competían por separado. Mientras el grupo asociado a Martínez podía avanzar hacia una oferta de servicios convergentes, Claro, de Slim, necesitaba ampliar su presencia en televisión de paga para competir en condiciones similares.
La disputa se intensificó en febrero de 2025, cuando Telefónica vendió su filial argentina de telefonía móvil, Movistar, a Telecom por mil 245 millones de dólares. La operación fue cuestionada por el Gobierno de Javier Milei ante el riesgo de concentración del mercado y posteriormente autorizada, en junio de 2026, bajo condiciones de desinversión.
Tras los procesos de desinversión, la Autoridad Nacional de la Competencia argentina detalló que, antes de la operación, el mercado nacional tenía tres jugadores: AMX (Claro, 41.8%), Telecom (Personal, 33.8%) y Telefónica (Movistar, 24.4%). Con la concentración, el operador Telecom-Telefónica resultante alcanzaría el 58% del mercado y AMX (Claro) quedaría con el 42%.
La integración permitió ampliar la escala de Telecom y reforzar su posición frente a Claro. Durante el primer semestre de 2026, la compañía reportó un crecimiento real de 35.1 por ciento en su resultado operativo antes de depreciaciones, amortizaciones y deterioros, aunque el avance también estuvo relacionado con la incorporación de Telefónica Móviles Argentina a sus cuentas.
Los ingresos consolidados alcanzaron 5.08 billones de pesos argentinos, con un incremento real aproximado de 13.4 por ciento anual. La utilidad neta llegó a 869 mil 38 millones de pesos argentinos, frente a una pérdida de 100 mil 900 millones un año antes, favorecida principalmente por ganancias cambiarias.
El proceso de integración todavía contempla la cesión de alrededor de seis millones de usuarios móviles y 211 mil 400 clientes de internet fijo a Metrotel, como parte de las condiciones impuestas para reducir los riesgos de concentración.
SE BAJÓ DE COMPRA DE AHMSA
En febrero de este año, POR SI ACASO publicó un perfil sobre Martínez Guzmán, luego de que fuera uno de los postores que contendrían en la subasta por la siderúrgica coahuilense Altos Hornos de México.
Sin embargo, el proceso se declaró desierto, luego de que no se llegara a un acuerdo con los acreedores garantizados para que manifestaran su conformidad con la venta, además de que no se depositó la garantía para avanzar en la compra.
UN OPERADOR SILENCIOSO CON GRANDES APUESTAS
Nacido en Monterrey en 1957, Martínez construyó su trayectoria lejos de los reflectores. Estudió Ingeniería Mecánica Eléctrica, continuó su formación en filosofía en Roma y obtuvo un MBA en Harvard. Su carrera financiera comenzó en el área de mercados emergentes de Citigroup, en Nueva York, antes de fundar Fintech Advisory en 1987 con un préstamo familiar de 300 mil dólares.
Su estrategia se ha concentrado en adquirir deuda o activos castigados, participar en reestructuras complejas y apostar por la recuperación de empresas con problemas financieros. En México, su historial incluye operaciones relacionadas con Vitro, Cydsa e ICA, además de participaciones en Televisa y Banco Sabadell.
Su influencia también se extiende al sector aeroportuario, mediante su relación con Grupo OMA, operador de terminales como la de Monterrey. En agosto de 2018, una publicación La Política Online documentó las tensiones empresariales que rodearon los intereses de Martínez y Slim en torno al entonces proyectado Nuevo Aeropuerto Internacional de México, aunque Fintech negó haber elaborado un documento crítico contra la constructora FCC, vinculada al empresario de América Móvil.
Ahora, el regiomontano vuelve a escena con una apuesta de mayor alcance: participar en la transformación del mercado mexicano de telecomunicaciones. La compra de AT&T le permitiría sumar millones de clientes móviles a una estructura que ya cuenta con negocios de televisión, internet y telefonía fija.
El desafío será convertir esa escala en una competencia efectiva frente a Slim, mientras las autoridades mexicanas evalúan una operación que podría modificar el equilibrio del sector.
Para Martínez, el nuevo round representa la oportunidad de trasladar a México la experiencia de consolidación empresarial que ha desarrollado en Argentina, esta vez con un socio de peso como Televisa y bajo la mirada de uno de los empresarios más poderosos del país.