JUAN Y MARTÍNEZ
En el segundo trimestre del año, los envíos de divisas a la entidad registraron una pérdida de 14.65% en su valor
Coahuila se ubicó entre los estados del país donde más se deterioró el poder adquisitivo de las remesas durante el segundo trimestre de 2026, pese a que los envíos de dinero desde el extranjero mostraron un crecimiento anual a nivel nacional y también aumentaron en Nuevo León.
De acuerdo con el análisis Remesas familiares junio 2026, elaborado por el Departamento de Análisis Económico de Grupo Financiero BASE, el poder adquisitivo de las remesas en Coahuila cayó 14.65 por ciento anual durante el segundo trimestre, una de las mayores disminuciones entre las entidades federativas.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Se mantiene pico mínimo en delitos migratorios en Coahuila y NL
Con este resultado, Coahuila se ubicó en el sexto sitio entre los estados con las mayores pérdidas de poder adquisitivo, sólo por debajo de Baja California, Estado de México, Nayarit, Tabasco y Durango.
La caída resulta relevante debido a que el comportamiento del poder de compra de las remesas no depende únicamente del monto de dólares que reciben las familias, sino también del tipo de cambio y de los precios de los bienes y servicios que pueden adquirir con esos recursos.
En el caso de Coahuila, las remesas recibidas durante el segundo trimestre también mostraron una reducción nominal: el flujo en dólares cayó 0.66 por ciento anual, mientras que las remesas representan alrededor de 1.39 por ciento del PIB estatal.
NL PIERDE MENOS PODER ADQUISITIVO
Nuevo León también registró una pérdida en el poder adquisitivo de las remesas, aunque de una magnitud considerablemente menor que Coahuila.
Durante el segundo trimestre, el poder adquisitivo de las remesas en el estado cayó 7.76 por ciento anual, colocándose entre las entidades con menores retrocesos del país.
A diferencia de Coahuila, Nuevo León sí registró un crecimiento en el monto de dólares recibidos. Las remesas aumentaron 7.12 por ciento anual durante el segundo trimestre, para alcanzar 1 mil 203.4 millones de dólares.
Este monto representó 1.93 por ciento del total de las remesas recibidas por México durante el periodo y alrededor de 0.92 por ciento del PIB estatal.
La diferencia entre ambos estados muestra el impacto que tuvo la apreciación del peso mexicano: aun cuando aumentaron los dólares enviados a algunas entidades, su capacidad para adquirir bienes y servicios disminuyó al convertir esos recursos a pesos y considerar el comportamiento de los precios.
BAJA EL PODER DE COMPRA EN CASI TODO MÉXICO
La pérdida de poder adquisitivo no fue exclusiva de Coahuila y Nuevo León. Según Banco BASE, durante el segundo trimestre el poder adquisitivo de las remesas disminuyó en la mayoría de las entidades federativas, con Ciudad de México como la única excepción de acuerdo con el análisis, al registrar un crecimiento de 12.95 por ciento.
A nivel nacional, el poder adquisitivo de las remesas disminuyó 10.94 por ciento anual durante el segundo trimestre.
Las mayores caídas se observaron en Baja California, con 22.73 por ciento; Estado de México, con 16.34 por ciento; Nayarit, con 15.09 por ciento; Tabasco, con 15.03 por ciento; Durango, con 15.02 por ciento; y Coahuila, con 14.65 por ciento.
En contraste, Quintana Roo tuvo una disminución de 4.51 por ciento; Sinaloa, de 4.83 por ciento; Baja California Sur, de 5.95 por ciento, y Nuevo León, de 7.76 por ciento.
Las remesas todavía crecen
El deterioro del poder adquisitivo ocurre en un escenario en el que el flujo de remesas hacia México todavía registra crecimiento.
En junio, las remesas sumaron 5 mil 471.75 millones de dólares, una disminución mensual de 2.48 por ciento de acuerdo con las series originales. Sin embargo, a tasa anual crecieron 4.15 por ciento, con lo que acumularon cinco meses consecutivos de avances.
En el primer semestre de 2026, México recibió 30 mil 759.23 millones de dólares, un incremento de 3.08 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
En el acumulado de 12 meses, el país recibió 63 mil 389.43 millones de dólares, aunque este monto todavía representó una caída de 0.09 por ciento frente a los 12 meses previos.
Otro indicador mostró una señal positiva en junio: se registraron 12.97 millones de operaciones de remesas, un incremento anual de 0.35 por ciento. Fue el primer crecimiento después de 14 meses consecutivos de caídas.
RIESGO PARA EL CONSUMO
La evolución de las remesas adquiere importancia para la economía mexicana debido al peso que tienen estos recursos en el consumo de los hogares.
De acuerdo con Banco BASE, las remesas representan alrededor de 3.40 por ciento del PIB nacional y 5 por ciento del consumo.
El análisis estima que, si las nuevas restricciones entran en vigor y los migrantes no encuentran mecanismos alternativos para enviar dinero, el impacto podría alcanzar 0.23 puntos porcentuales sobre el PIB de 2026, reduciendo la expectativa de crecimiento de 1.0 a 0.77 por ciento.
Para Coahuila, el escenario representa una presión adicional: aunque las remesas tienen un peso relativamente reducido dentro de la economía estatal, las familias receptoras enfrentan una pérdida importante de capacidad de compra.
El caso de Nuevo León muestra una situación distinta. El estado recibió más dólares durante el segundo trimestre, pero aun así perdió 7.76 por ciento de poder adquisitivo, evidenciando que el crecimiento nominal de las remesas no necesariamente se traduce en un aumento equivalente en el bienestar de los hogares receptores.
En Coahuila, la combinación de una caída de 0.66 por ciento en los dólares recibidos y una disminución de 14.65 por ciento en su poder adquisitivo coloca al estado entre los más afectados del país por el deterioro del valor real de estos recursos.