Las exportaciones de manera general mantienen una tasa de crecimiento superior al 40 por ciento, aunque por subsectores hay diferencias marcadas
Las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo mantienen un fuerte acelerón y se consolidan como uno de los principales motores del comercio exterior, mientras que las ventas automotrices muestran un comportamiento prácticamente estancado, afectadas por el desempeño del mercado estadounidense y los aranceles sectoriales.
De acuerdo con el Departamento de Análisis Económico de Banco Base, las exportaciones totales de bienes crecieron 40.38% anual en agosto, impulsadas principalmente por las exportaciones no petroleras, que avanzaron 41.68%, mientras que las petroleras retrocedieron 2.79%.
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Dentro de las manufacturas, las exportaciones distintas al sector automotriz registraron un crecimiento anual de 63.20% en agosto. En contraste, las exportaciones automotrices disminuyeron 2.21%, en su primera contracción desde mayo. Las ventas de vehículos y autopartes hacia Estados Unidos bajaron 1.0%, mientras que las dirigidas al resto del mundo cayeron 7.8%.
El contraste es todavía mayor en el acumulado del año. Entre enero y agosto, las exportaciones automotrices apenas crecieron 0.76%, después de haberse contraído 4.39% en el mismo periodo de 2025.
En cambio, las exportaciones manufactureras no automotrices acumularon un crecimiento de 45% durante los primeros ocho meses del año. Dentro de este grupo destaca el equipo de cómputo: la partida 8471 acumuló hasta julio un incremento de 200.76% frente al mismo periodo de 2025 y explicó 74.29% del crecimiento de las exportaciones totales.
Banco Base señala que, si las exportaciones de equipo de cómputo no hubieran crecido durante 2026, el avance acumulado de las exportaciones totales hasta julio habría bajado de 27.68% a apenas 7.12%.
El dinamismo también se extendió a productos vinculados con esta industria. Las partes y accesorios para máquinas de procesamiento de datos crecieron 109.25%; los teléfonos y aparatos para transmisión de voz e imagen, 30.71%; los cables y conductores aislados y fibra óptica, 12.50%, y los receptores de televisión, monitores y proyectores, 27.99%.
El análisis advierte, sin embargo, que el fuerte crecimiento del equipo de cómputo no necesariamente implica un mayor valor agregado para México, debido a que buena parte de los insumos son importados de economías de Asia y Estados Unidos y en el país se realiza principalmente el ensamble final.
En contraste, el sector automotriz enfrenta mayores presiones en su principal mercado. Entre enero y agosto, 84.69% de las exportaciones no petroleras mexicanas tuvo como destino Estados Unidos; dentro de ese flujo, las automotrices cayeron 1.7% anual, mientras que el resto de las exportaciones no petroleras aumentó 46.4%.
Banco Base señala que el comportamiento refleja la debilidad de las exportaciones automotrices hacia Estados Unidos en un contexto marcado por los aranceles sectoriales. Hacia el resto del mundo, las exportaciones automotrices crecieron 14.9%.
Así, mientras el equipo de cómputo impulsa las exportaciones mexicanas a tasas históricas, la industria automotriz —uno de los pilares tradicionales de las manufacturas nacionales— prácticamente no registra crecimiento en el acumulado de 2026.