Más de 90% se han desplomado las investigaciones por este tipo de ilícitos en comparación con hace cinco años
Los delitos migratorios se mantienen en niveles mínimos en Coahuila y Nuevo León, con registros que se encuentran muy por debajo de los observados hace apenas cuatro años, en un contexto marcado por el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos y una fuerte reducción de los flujos irregulares hacia la frontera norte.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en Coahuila se contabilizaron apenas cuatro delitos migratorios durante los primeros seis meses de 2026, mientras que en Nuevo León fueron dos.
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Debido a que 2026 únicamente contempla el periodo de enero a junio, la comparación con años anteriores debe realizarse mediante promedios mensuales. Bajo esta medición, Coahuila registró un promedio de 0.7 delitos migratorios al mes en el primer semestre de 2026, frente a 7.3 mensuales en 2022.
En Nuevo León, el promedio cayó todavía más: pasó de 21.1 delitos migratorios mensuales en 2022 a apenas 0.3 durante enero-junio de 2026.
La reducción también se observa a escala nacional. México acumuló 124 delitos migratorios en los primeros seis meses de 2026, equivalente a un promedio de 20.7 casos mensuales, contra 21.9 al mes durante todo 2025, 62.4 en 2024, 83.3 en 2023 y 137.3 en 2022.
Así, aunque todavía no se puede comparar el total anual de 2026 con los ejercicios completos anteriores, el promedio mensual muestra que el país mantiene la tendencia descendente y se encuentra en uno de los niveles más bajos.
COAHUILA, CASI 90% ABAJO DESDE 2022
La caída es particularmente marcada en Coahuila. En 2022 el estado contabilizó 87 delitos migratorios, equivalentes a un promedio de 7.3 casos al mes. Un año después la cifra descendió a 25, para un promedio mensual de 2.1.
En 2024 se registraron 26 casos, prácticamente el mismo nivel, con 2.2 mensuales, pero en 2025 se produjo un nuevo desplome, al contabilizarse únicamente nueve delitos migratorios, equivalentes a 0.8 casos por mes.
Durante los primeros seis meses de 2026 se han registrado cuatro casos, con un promedio de 0.7 mensuales.
Esto significa que, comparando los promedios mensuales, Coahuila registra actualmente una reducción cercana a 91 por ciento respecto de 2022.
Incluso si se compara únicamente contra el año completo más reciente, 2025, el promedio mensual de 2026 se mantiene ligeramente por debajo: 0.7 contra 0.8 casos.
NL LLEVA EL DESCENSO TODAVÍA MÁS LEJOS
En Nuevo León la reducción es aún más pronunciada. El estado registró 253 delitos migratorios en 2022, equivalentes a 21.1 casos mensuales. Para 2023 la cifra descendió a 86, con un promedio de 7.2 al mes, mientras que en 2024 se contabilizaron 41, equivalentes a 3.4 mensuales.
La disminución se aceleró en 2025, cuando se registraron apenas 11 delitos migratorios durante todo el año, es decir, menos de un caso al mes.
En el primer semestre de 2026 únicamente se han contabilizado dos casos, lo que representa un promedio mensual de 0.3 delitos migratorios.
Frente a los 21.1 casos mensuales de 2022, el nivel actual representa una disminución de aproximadamente 98 por ciento.
LA CAÍDA TAMBIÉN ES NACIONAL
El comportamiento de Coahuila y Nuevo León forma parte de una reducción que se extiende por todo el país.
México pasó de mil 648 delitos migratorios en 2022 a mil en 2023, 749 en 2024 y apenas 263 en 2025.
En términos mensuales, esto significa que el promedio nacional descendió de 137.3 casos en 2022 a 83.3 en 2023, 62.4 en 2024 y 21.9 durante 2025.
Para el primer semestre de 2026 se contabilizan 124 casos, equivalentes a 20.7 mensuales.
Si se mantiene este ritmo durante el resto del año, el registro anualizado sería de alrededor de 248 casos, ligeramente por debajo de los 263 contabilizados en todo 2025. Sin embargo, esta última cifra debe considerarse únicamente como una referencia estadística, ya que no implica una proyección oficial.
En comparación con 2022, el promedio mensual nacional de 2026 sería aproximadamente 85 por ciento menor.
ENDURECIMIENTO MIGRATORIO DE EU CAMBIA EL ESCENARIO
El desplome de los delitos migratorios ocurre mientras Estados Unidos ha endurecido significativamente su política migratoria bajo la administración de Donald Trump.
La Casa Blanca ha señalado que durante 2025 los encuentros de migrantes en la frontera con México cayeron a niveles no vistos en décadas y que la administración reforzó las deportaciones, la capacidad de detención, la vigilancia fronteriza y las medidas para desalentar los cruces irregulares.
México y Estados Unidos también han reportado una reducción histórica de 90 por ciento en los encuentros con personas en situación migratoria irregular en la frontera sur estadounidense entre octubre de 2024 y mayo de 2026, en el marco de una mayor coordinación bilateral en materia migratoria y de seguridad.
El endurecimiento de las medidas estadounidenses ha incluido además una estrategia de deportaciones más amplia. Human Rights Watch documentó que entre enero de 2025 y marzo de 2026 Estados Unidos deportó a México a cerca de 13 mil personas de terceros países, dentro de acuerdos para trasladar a migrantes a países distintos de su nacionalidad.
En paralelo, México mantiene mecanismos para recibir a connacionales repatriados desde Estados Unidos, entre ellos el programa “México Te Abraza”, que contempla centros de atención para mexicanos que regresan al país.
El descenso de los delitos migratorios registrados por el SESNSP no equivale necesariamente a una medición directa del flujo migratorio irregular, ya que se trata de carpetas o delitos registrados por las autoridades de seguridad pública. Sin embargo, la coincidencia entre la disminución de estos registros y la reducción de los cruces irregulares reportados en la frontera estadounidense muestra un escenario migratorio sustancialmente distinto al observado en 2022.
Para Coahuila y Nuevo León, entidades ubicadas en una de las principales rutas hacia la frontera con Estados Unidos, el cambio resulta especialmente evidente: de concentrar cientos de delitos migratorios anuales hace cuatro años, ambos estados acumulan apenas seis casos en conjunto durante el primer semestre de 2026.
Así, mientras la política migratoria estadounidense se vuelve más restrictiva y los flujos irregulares hacia la frontera disminuyen, los delitos migratorios reportados en Coahuila y Nuevo León permanecen en mínimos, con promedios mensuales que representan apenas una fracción de los niveles registrados al inicio de la serie.