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Saltillo y Monterrey, entre ciudades sustentables; contaminación y movilidad, sus retos

Semarnat reporta que se ubican entre las 10 metrópolis con condiciones verdes, sin embargo, ninguna de ellas alcanza un nivel óptimo

Saltillo y Monterrey figuran entre las ciudades mexicanas identificadas con mejores condiciones de sustentabilidad urbana, aunque ambas enfrentan retos importantes para avanzar hacia un modelo que reduzca su impacto ambiental y, al mismo tiempo, garantice una mejor calidad de vida para sus habitantes.

El Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos, elaborado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), incluye a Monterrey y Saltillo entre un grupo de 10 ciudades que han sido consideradas sustentables a partir de distintos índices y evaluaciones nacionales relacionados con competitividad, desarrollo urbano, movilidad, servicios públicos, gobernanza y gestión de residuos.

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La dependencia federal aclara, sin embargo, que en México no existe una lista oficial de ciudades sustentables. Las urbes mencionadas son identificadas a partir de evaluaciones, índices y análisis académicos o de consultorías que permiten observar aquellas que presentan mejores condiciones o desempeño en materia de sustentabilidad urbana.

En el caso de Monterrey, el estudio destaca principalmente su infraestructura y desarrollo económico, pero identifica como uno de sus principales desafíos la contaminación del aire.

Para Saltillo, el diagnóstico resalta su infraestructura urbana y señala como uno de sus principales pendientes la movilidad sustentable.

La inclusión de ambas ciudades adquiere relevancia debido a la intensa dinámica económica y demográfica de la región noreste, donde la expansión urbana, la actividad industrial y el crecimiento de los desplazamientos generan presiones adicionales sobre los recursos naturales y los servicios públicos.

SUSTENTABILIDAD, MÁS ALLÁ DE LOS RESIDUOS

De acuerdo con Semarnat, una ciudad sustentable no puede evaluarse únicamente por la cantidad de residuos que genera o por la eficiencia de sus sistemas de recolección.

Las ciudades son espacios donde confluyen flujos de personas, energía, agua, materiales, información, residuos y calidad del aire. Cuando existe un desequilibrio en estos componentes, se afecta la sostenibilidad y la funcionalidad de las zonas urbanas.

El diagnóstico advierte que las ciudades carecen de autonomía ecológica suficiente para producir dentro de sus propios límites todos los servicios ambientales que requieren para mantener sus procesos económicos y sociales.

Por ello, mientras más crecen las ciudades, mayor puede ser su dependencia de espacios naturales ubicados fuera de sus fronteras y, en consecuencia, su vulnerabilidad frente a fenómenos como sequías, inundaciones, temperaturas extremas y otros efectos asociados al deterioro ambiental y al cambio climático.

En este contexto, el concepto de ciudad sustentable implica buscar un equilibrio entre las dimensiones ambiental, social, económica e institucional.

MONTERREY: DESARROLLO ECONÓMICO FRENTE A CONTAMINACIÓN

El caso de Monterrey refleja una de las principales contradicciones de las grandes ciudades industriales: el crecimiento económico y urbano puede coexistir con fuertes presiones ambientales.

El diagnóstico coloca a la capital de Nuevo León entre las ciudades con condiciones favorables de sustentabilidad debido, entre otros factores, a su infraestructura y desarrollo económico. Sin embargo, establece la contaminación atmosférica como uno de sus principales desafíos.

Para Semarnat, una ciudad sustentable debe avanzar en políticas destinadas a reducir la contaminación, mejorar la eficiencia energética, impulsar formas de movilidad menos contaminantes y proteger sus espacios naturales.

Esto supone que el crecimiento económico de Monterrey y su zona metropolitana debe acompañarse de políticas que permitan reducir los costos ambientales y sociales derivados de la expansión urbana, el transporte y las actividades productivas.

SALTILLO: EL DESAFÍO DE UNA MOVILIDAD MÁS SUSTENTABLE

En Saltillo, el diagnóstico reconoce las condiciones de su infraestructura urbana, pero identifica como reto la movilidad sustentable.

El señalamiento adquiere especial importancia ante el crecimiento de las zonas habitacionales, industriales y comerciales, así como por la necesidad de conectar de manera eficiente distintos puntos de la ciudad sin incrementar de forma desproporcionada el consumo de combustibles, las emisiones contaminantes y los tiempos de traslado.

La dimensión social de una ciudad sustentable contempla precisamente una movilidad que sea accesible y segura, además de espacios públicos suficientes y servicios básicos adecuados.

Por ello, avanzar hacia una movilidad sustentable no implica solamente incorporar infraestructura para transporte público o medios no motorizados, sino también una planeación urbana que reduzca desplazamientos innecesarios y acerque vivienda, empleo, servicios y equipamiento.

CUATRO DIMENSIONES PARA MEDIR LA SUSTENTABILIDAD

El diagnóstico de Semarnat plantea cuatro grandes dimensiones para evaluar los elementos que debería reunir una ciudad sustentable.

La ambiental comprende el uso eficiente del agua, energía limpia, eficiencia energética, gestión integral de residuos, calidad del aire, mitigación del cambio climático y protección de ecosistemas urbanos y periurbanos.

La social considera el acceso equitativo a vivienda, movilidad accesible y segura, espacios públicos, salud, educación, agua y servicios básicos, además de la reducción de desigualdades socioespaciales y la participación ciudadana.

La económica incorpora la generación de empleo digno, economía circular, innovación, competitividad urbana y atracción de inversiones responsables, procurando disminuir los costos ambientales y sociales en el largo plazo.

Finalmente, la dimensión institucional y de gobernanza contempla la planeación urbana de largo plazo, coordinación entre los distintos niveles de gobierno, reglas claras, transparencia, rendición de cuentas y utilización de datos para la toma de decisiones.

NO EXISTE UNA CIUDAD COMPLETAMENTE SUSTENTABLE

Semarnat plantea que la sustentabilidad urbana debe entenderse como un proceso progresivo y no como una condición que una ciudad alcanza de manera definitiva.

La dependencia señala que el concepto enfrenta contradicciones debido a la relación entre las necesidades humanas, los sistemas de producción y el impacto de las actividades económicas sobre la naturaleza.

De ahí que el objetivo realista sea avanzar hacia ciudades que generen el menor impacto ambiental posible, en lugar de considerar que existe una urbe completamente sustentable.

Para ello se requieren diagnósticos territoriales y ambientales, políticas públicas y proyectos relacionados con transporte, vivienda, infraestructura verde y azul, gestión de residuos, economía circular, digitalización y ciudades inteligentes.

También son necesarios instrumentos económicos y regulatorios, normas de eficiencia energética e hídrica, regulación del suelo, participación ciudadana y mecanismos de evaluación mediante indicadores.

Así, tanto Saltillo como Monterrey parten de condiciones que les han permitido ser consideradas dentro de las ciudades mexicanas con mejores prácticas o desempeño en materia de sustentabilidad, pero sus principales desafíos muestran que el crecimiento urbano y económico por sí solo no garantiza la sostenibilidad.

En Monterrey, la calidad del aire representa una de las principales cuentas pendientes; en Saltillo, el reto se concentra en construir una movilidad más sustentable. En ambos casos, el desafío consiste en que infraestructura, desarrollo económico y expansión urbana avancen sin incrementar en la misma proporción la presión sobre los recursos naturales y la calidad de vida de sus habitantes.

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